Ni Triste, Ni Feliz. Respirando y ya!!

El Blog ha tenido un cambio, ya que además de la convertirse en un espacio para informar, es también uno para la reflexión, porque no existe proceso de adquisición de conocimiento sin su comprensión y cuestionamiento. Solamente de esta manera lograremos utilizar la información que vamos adquiriendo cada día para nuestros procesos de vida, especialmente durante el Duelo.

La felicidad durante el Duelo

La Felicidad puede ser definida como el goce subjetivo de la vida. Para que una persona se considere feliz necesita darle un significado personal y único a eventos o situaciones en su vida que le permitan sentir distintas emociones que inconscientemente relaciona con la felicidad. En otras palabras podemos decir que las personas vivimos una serie de situaciones en la vida que vamos identificando y catalogando como positivas y negativas; las cuales generan emociones que ya en el pasado y por nuestras experiencias previas hemos sentido; algunas veces son desagradables pero muchas otras son agradables, de ahí que busquemos dentro de nuestras posibilidades de seguir postergando y manteniendo las que nos hacen sentir placer, y alejando o rechazando aquellas que generan displacer.

Es así como en los tiempos actuales, la importancia de la felicidad ha ido ganando terreno. En la época del superpositivismo, se ha dejado de lado la posibilidad de experimentar emociones tan humanas como el enojo o la tristeza, invitando a los sujetos a forzarse a sí mismos como máquinas de felicidad a únicamente nutrir y permitir emociones relacionadas con la alegría, la positividad, la paz mental entre muchas otras. A las personas se nos ha arrebatado la capacidad de sentir, hemos caído en un periodo de Felicidad Artificial,  los videos de YouTube, Blogs, Películas, libros de autoayuda y coaching han ayudado a establecer una ¨Dictadura de la Felicidad¨ en la que se nos impone de manera sutil la obligación de ¨Estar siempre bien¨; y es así como las demás emociones han sido relegadas a lo prohibido, lo indeseado, para dar paso a las que solamente permitan ¨el bienestar¨.

Quienes no han caído en la trampa del Positivismo Salvaje, tendrán que superar los miles de obstáculos que aparecerán de frente. Amigos que se dedicaran horas y horas a reproducir los discursos de los ¨Predicadores de la Felicidad¨ con el objetivo de ¨motivar¨ y ayudar a quienes han caído en el pecado de la tristeza, el enojo, la frustración, el dolor y todas esas emociones que se encuentran en el catálogo de lo NO DESEADO Y DE LO PROHIBIDO, hasta que la persona ceda, se culpabilice y decida dejar de sentir lo que siente para volver a ser FELIZ.

Es por esto que la Felicidad Artificial, va entrando en nuestras vidas cada vez con más fuerza, y las personas se ven impulsadas a generar una gran cantidad de medios y métodos para evadir lo que sienten, por que NO ESTÁ BIEN SENTIRSE MAL. Construyendo en la sociedad miles de sujetos que creen estar bien, solamente por que es lo que se le pide; sin poder identificar ni elaborar sus procesos de vida personales; así como, sus emociones.

Tristemente vamos entrando cada vez más a una época de individualismo y superficialidad que tanto nos afecta y nos limita. Es de ésta manera que cuando las personas se enfrentan a momentos trascendentales de la vida, se van quedando sin recursos reales para combatirlos y elaborarlos; eliminando las posibilidades de elaborar herramientas sólidas que les permitan superar los malestares de la vida cotidiana. El Duelo y La Pérdida se convierten en indeseables, siendo minimizados lo más posible para no considerar sus afectaciones y poder seguir con la FALSEDAD DE LA FELICIDAD.

Vemos entonces Funerales llenos de gente sonriente, que no llora ni expresa la debilidad o el dolor frente a un hecho tan traumático y avasallador como es la muerte de un ser querido (por ejemplificar un caso). Las Funerarias se convierten en Centros Sociales, donde las personas van a mostrar su respeto al fallecido, pero las largas conversaciones se enfocan en la importancia de ¨superar¨ lo sucedido y de mantenerse positivo, puesto que:

A tu ser querido no le gustaría verte así.

Es con simples frases aprendidas que la pasarela de familiares bienaventurados harán fila para dar una oleada de positivismo y felicidad, ante el más grande de los dolores que los seres humanos enfrentarán y es la muerte de un ser amado.

Se minimiza hasta cero la importancia real, de que a partir de este suceso, toda la vida de la persona será modificada trágicamente y para siempre, se quiera aceptar o no, la realidad se interpondrá frente a las palabras y no quedarán frases que apaguen el dolor que la pérdida genera.

A pesar de vivir en un tiempo de Felicidad Forzada, las demás emociones no pueden ser denegadas ni reprimidas por más que se busque y pretenda; aprender a llevar las emociones no significa reprimir aquellas que disgustan, sino comprender que existen millones de ellas y que a pesar de sentirlas y aceptarlas podemos aprender a encausarlas o liberarlas.

Es válido entonces tener emociones contrarias a la Felicidad

La respuesta es sí. Nuestras emociones son un abanico experiencial, que va surgiendo dependiendo de las circunstancias que se nos presentan, no podemos, aunque queramos eliminarlas de nosotros mismos; entonces qué hacer cuando alguna situación negativa en nuestras vidas nos enfrenta a cada una de ellas. La respuesta es simple, aceptarlas y no limitarlas; en medida que no sean dañinas a nosotros u otras personas, permitir el libre flujo de las emociones permitirá que después de sentirlas liberes la carga emocional, y tengas mayores posibilidades de sentir otras cosas.

Si limitas el dolor, éste se quedará dentro de ti y no permitirá que surja la verdadera alegría, impidiéndote ser feliz de nuevo y llevándote a una tristeza patológica que después tenga estragos más graves en tu funcionamiento y vida. Si no te permites identificar el enojo, lograrás que inconscientemente éste surja, dañando como un incendio descontrolado a los que te rodean, y así podemos enumerar  a todas y cada una de las emociones que son rechazadas en nuestra sociedad actual y que nos impiden avanzar.

Se es posible ser Feliz, aún si se experimenta el Duelo, La respuesta es sí. Pero antes de abordarla deja tus comentarios y comparte.