Uno de los Especialistas de la Psicología más influyentes y renombrados aún en la actualidad, por sus teorías que hoy en día son los fundamentos básicos de la psicología moderna es Sigmund Freud; el padre del psicoanálisis estudió en uno de sus escritos más estudiados, conocido como Duelo y Melancolía en dónde aborda un tema que hoy en día a tomado cada vez más fuerza.

En la nota de píe de su corto artículo acerca del tema de duelo, hace una puntualización sumamente relevante para iniciar nuestro camino en la comprensión del Duelo; Sigmund Freud aclara que tanto en inglés, español ;como en Alemán (su lengua materna) el Duelo puede significar tanto el efecto penoso  como su manifestación exterior. Pero también aclara algo para el estudio de la Tanatología se podría convertir en algo sumamente clarificador:

“El Duelo es, por regla general, la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción que haga de sus veces, como la patria, la libertad, un ideal, etc..”

Es importante también mencionar que Freud considera que la Melancolía se relaciona con la forma que toma el duelo como consecuencia de la muerte de un ser querido, porque el deseo de muerte se reprime en función de la compasión.

Para Freud el Duelo puede ser consecuencia de la pérdida del amor de un ser querido, ya sea por el fallecimiento, alejamiento o abandono. Hoy en día gracias al estudio de la Tanatología sabemos que el duelo puede deberse a una gran cantidad de situaciones y eventos diversos en la vida de los seres humanos y se caracteriza por que todas y cada una de ellas son formas de pérdida.

El evento traumático que representa una pérdida real o simbólica para una persona, requerirá de un periodo de trabajo para su elaboración y exitoso final; no obstante pueden existir una gran cantidad de obstáculos que retrasen o impidan su sana elaboración.

Freud denomina el periodo de Duelo como periodo Operacional del Duelo, que según el autor está caracterizados por un proceso afectivo de desprendimiento y renuncia, que sobre todo estará destinado a devorarse a sí mismo finalizando en un momento en que la libido es libre de sustituir su objeto añorado por uno nuevo; en pocas palabras que la persona logre tomar toda la energía de sus pensamientos, deseos, goces hacia una nueva persona, situación, actividad o cualquier otra cosa que le permita a persona seguir adelante.

Mientras más avanza el trabajo de Freud con respecto al Duelo podemos comprender mucho mejor su funcionamiento. La persona en Duelo reconoce las causas, en este caso la pérdida, pero va más allá de quedarse en falta (como diría Lacan); admitir el duelo es afirmar que aquello que ya no existe (la pérdida) existió. Es decir, que para Freud el sólo hecho de estar en Duelo nos permite afirmar que eso que nos duele fue real.

Esta afirmación nos servirá posteriormente de mejor manera para comprender casos de pérdida que no se relacionan con la muerte de un ser querido sino con los otros estilos de pérdida que quizás son menos reconocidos pero no menos importantes a nivel experiencial.

Partiendo de estás bases podemos entonces comprender que el duelo, está relacionado con una situación de pérdida la cual generalmente hace referencia a una separación definitiva o temporal de un ser querido con el que existe un vínculo emocional; aunque como bien sabemos no se limita únicamente a este rubro ya que hoy en día se reconocen multiples formas de pérdida.

Lo que se denomina dentro de la Tanatología como Trabajo de Duelo es un proceso intrapsíquico complejo que comprendería el retiro del afecto o unión emocional y la elaboración del dolor de la pérdida. Lo cual es sumamente distinto a lo que conocemos como luto, que específicamente la expresión social de los comportamientos y prácticas asociadas al duelo, dependiendo de la cultura específica de cada país y región.

Posteriormente, durante la comprensión del proceso de Duelo la personas identificarán sus emociones, limitaciones y características personales para llegar a la culminación del trabajo, que permitirá a la persona aceptar y resignificar el significado de su pérdida dándole un nuevo cauce.