Los duelos… duelen. 


Y no podemos evitar que duelan

Es necesario elaborar las cosas que dejamos, las cosas que ya no están, aun cuando las dejemos para mejorar, para crecer. 

Necesitamos aprender a recorrer el camino de las pérdidas, a sanar las heridas que se producen cuando algo cambia, cuando yo cambio, cuando el otro parte, cuando la situación o la relación acaba, cuando de- jo algo, cuando ya no tengo lo que tenía o cuando me doy cuenta que no tendré lo que esperaba. 

Este camino empieza cuando sucede, o cuando me doy cuenta, de una pérdida y termina cuando esa pérdida ha sido superada.

Las pérdidas y el dolor que nos producen forman parte de nuestra vida y son necesarias porque crecemos a través de ellas. 

El tema de las pérdidas es el de la elaboración del duelo, la elaboración del dolor, que como dice Sigmund Freud, es un trabajo. 

El trabajo de acepar la nueva realidad. El proceso de aceptación conlleva tiempo y cambio. Quiere decir: dejar de pelearme con la reali- dad que no es como yo quisiera.

El duelo es el doloroso proceso normal de elaboración de una pérdida, tendiente a la adaptación y armonización de

1. Permítete estar en duelo (El duelo supone varias etapas y sentimientos que son necesario vivir para lograr la aceptación)

2. Abre tu corazón al dolor

3. Recorrer el camino requiere tiempo

4. Se amable contigo

5. No tengas miedo de volverte loco

6. Aplaza algunas decisiones importantes

7. No descuides tu salud

8. Agradece las pequeñas cosas

9. Anímate a pedir ayuda

10.Procura ser paciente con los demás

11.Mucho descanso, algo de disfrute y un poco de diversión

12.Confía en tus recursos para salir adelante 

13.Acepta lo irreversible de la pérdida
nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad. 

Elaborar el duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que produce su ausencia. 

Se puede decir que un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido con poco o ningún dolor.
 

 14. Elaborar un duelo no es olvidar

15. Aprende a vivir de “nuevo”

16. Céntrate en la vida y en los vivos 

17. Define tu postura frente a la muerte 

18. Vuelve a tu fe

19. Busca las puertas abiertas

20. Cuando tengas una buena parte del camino ya recorrido, háblales a otros sobre tu experiencia.
… Y lo que sigue, después de haber llorado cada pérdida, después de haber elaborado el duelo de cada ausencia, después de habernos animado a soltar, es el encuentro con uno mismo. 

Enriquecido por aquello que hoy ya no tengo pero paso por mi, y también por la experiencia vivida en el proceso.

No hay pérdida que no implique una ganancia, un crecimiento personal… Aprende a soltar.

Fuente: Universidad La Salle