Dignidad Humana


No es un derecho del hombre, es el fundamento de los derechos que se conceden al hombre. La persona humana no tiene precio sino dignidad. 

El fundamento de la dignidad de la persona está dentro de ella misma y no fuera, por eso tiene un valor intrínseco, no dependiente de factores externos, es el valor que cualquier humano puede contribuir a desarrollar a través de sus acciones y comportamiento, independientemente de la situación económica, social, cultural o ideológica que tal cuál persona presente.
Todo ser humano es digno por sí mismo y debe ser reconocido como tal, algo es digno cuando es valioso de por sí, y no por su utilidad para esto o para lo otro. 

En el ser humano su dignidad reside en el hecho de que es no un qué si no un quien, un ser único insustituible, dotado de intimidad, de inteligencia, voluntad, libertad, capacidad de amar y de abrirse a los demás.

DERECHOS DEL ENFERMO TERMINAL

  • Tengo el derecho de ser tratado como un ser humano vivo hasta el momento de mi muerte. 
  • Tengo el derecho de mantener una esperanza, cualquiera que sea esta esperanza. 
  • Tengo el derecho de expresar a mi manera mis sufrimientos y mis emociones por lo que respecta al acercamiento de mi muerte. 
  • Tengo el derecho de obtener la atención de médicos y enfermeras, e incluso si los objetivos de curación deben ser cambiados por objetivos de confort. 
  • Tengo el derecho de no morir solo. 
  • Tengo el derecho de ser liberado de dolor. 
  • Tengo el derecho de obtener una respuesta honesta, cualquiera que sea mi pregunta. 
  • Tengo el derecho de no ser engañado. 
  • Tengo el derecho de recibir ayuda de mi familia y para mi familia en la aceptación de mi muerte. 
  • Tengo el derecho de morir en paz y con dignidad. 
  • Tengo el derecho de conservar mi individualidad y de no ser juzgado por mis decisiones que pueden ser contrarias a las creencias de otros.
  • Tengo el derecho de ser cuidado por personas sensibles y competentes, que van a intentar comprender mis necesidades y que serán capaces de encontrar algunas satisfacciones ayudándome a enfrentarme con la muerte. 
  • Tengo el derecho de que mi cuerpo sea respetado después de mi muerte. 

La ley puede otorgar ciertos derechos, pero hay derechos que existen por encima de la Ley, el derecho a ser curado, a ser atendido como enfermo, es anterior a cualquier ley, como también es derecho del enfermo el decidir si seguir o no seguir un tratamiento concreto si tiene motivos válidos para pedir una cosa u otra.