Depresión

¿Cómo la clasifica la Tanatología?

Depresión Reactiva.- Es la respuesta natural ante una pérdida presente o esperada, pensamos un poco en lo que ha perdido el enfermo ¿Pérdida de salud?, junto con esta pérdida hay muchas otras que debemos tomar en cuenta.

Pérdida de bienestar.- Pasar las noches en un hospital, es en si un sufrimiento si además el paciente tiene gran dolor físico, la pérdida de bienestar corporal, puede enloquecer o matar.

Pérdida de la libertad.- Ya no podrá hacer lo que siempre ha hecho o ha querido, no comer lo que se le antoja, ni ir de paseo, no tiene derecho de decidir sobre su propia vida, ya que de eso se encargan los médicos y enfermeras, todo esto significa un gran sufrimiento.

Pérdida de la capacidad de movimiento.- No solo para ir y venir, muchos no pueden moverse en su cama por más que se llague su cuerpo, si siquiera podrán moverse para ir al baño.

Pérdida debida a cirugías mutilantes, amputaciones mastectomía, quimioterapia, pérdida del cabello.

Pérdida de paz interior.- Porque el enfermo terminal se transforma en fuerte carga emocional y económica para su familia, porque esta perdiendo la esperanza, porque sabe que tendrá que decir un adiós definitivo a los suyos, porque no tiene porvenir, según la pérdida que esta sufriendo el paciente, será la ayuda tanatológica.

Depresión Ansiosa.- En muchos momentos el enfermo terminal va a desear morir, ya porque no puede resistir más tanto sufrimiento, ni tanto dolor, pero al mismo tiempo deseando de todo corazón vivir, cuando se vive la depresión ansiosa, se reviven todas la emociones, la terapia tanatológica dependerá de la emoción que se presente en cada persona, cuando lo visite el Tanatólogo.

 Depresión Anticipatoria.- Esta es la más dolorosa si las emociones, no se van curando todas y cada una, el sufrimiento del moribundo y el de su familia será inmenso, tal es la responsabilidad del Tanatólogo o especialista, esta es una depresión silenciosa, el enfermo sabe que va a morir y muy pronto, el cuerpo sabe mejor que el médico cómo se siente nuestra respuesta común es negarle la realidad, o bien tratamos de darle una esperanza falsa, pero lo único que haremos es que en los últimos días o semanas del enfermo nos separe un mentira y al querer disminuir
nuestra angustia, aumentamos la de el 

¿Y que logramos con esa actitud? que el enfermo no pueda hablarnos de lo que más le importa, que tenga que reprimir sus miedos, sus ansiedades, su necesidad de hablar de su próxima muerte, de despedirse con tranquilidad y teniendo un diálogo abierto con todos y cada uno de los que el ama. 

Es la depresión más dolorosa, pero el enfermo la debe pasar para que pueda cerrar los círculos afectivos para que pueda decir “Adiós” a todos lo que ama y a todo lo que ama.

Fuente:

Términos básicos de la Tanatología.