¿Por qué fracasa la gente al elaborar un duelo?

En algún momento quizás te diste cuenta que no has logrado avanzar en tu duelo, te has llegado a preguntar porqué a pesar de tus esfuerzos existen emociones o pensamientos que te obstaculizan o detienen. Reconocer y trabajar en los eventos traumáticos y las emociones mal gestionadas te permitirán procesar de manera distinta tu duelo por lo que el día de hoy analizaremos algunos de los factores relacionarles que obstaculizan la elaboración del Duelo.



Factores relacionales

Las variables relacionales definen el tipo de relación que tiene la persona con el fallecido.

La relación que suele impedir que la gente elabore un duelo adecuadamente es la que tiene un grado elevado de ambivalencia con hostilidad no expresada.

Otro tipo de relación que plantea problemas es la narcisista, en la que el fallecido representa una extensión del superviviente.

Admitir la pérdida supone admitir la pérdida de una parte de sí mismo, así que la niega.

En algunos casos, la muerte puede volver a abrir viejas heridas. La investigación sobre abuso ha mostrado que las víctimas sufren de baja autoestima y estilos atribucionales autoculpadores.

Esta sensación de culpa puede reaparecer durante y después de la muerte y lleva a la persona a formas de duelo más complicadas. Esto es menos probable que ocurra si se ha elaborado el tema del abuso antes de la muerte.

Una persona que tiene una relación muy dependiente y pierde la fuente de dicha dependencia, experimenta un cambio de autoimagen de persona fuerte, bien sostenida por la relación con otra persona fuerte, a la estructura preexistente de débil, de niño abandonado impotente, suplicando en vano que le rescate la persona perdida o que la ha abandonado.

En la persona que pierde una relación demasiado dependiente, los sentimientos de impotencia tienden a desbordar cualquier otro sentimiento o cualquier capacidad para compensar este autoconcepto negativo con uno más positivo.

Factores circunstanciales

Cuando la pérdida es incierta. Por ejemplo, un soldado desaparecido en acto de servicio.

Cuando hay pérdidas múltiples como por ejemplo, en los terremotos, los incendios, o los accidentes
de avión, o cuando mueren en un accidente varios miembros de una familia.

Factores históricos

Las personas que han tenido duelos complicados en el pasado tienen una probabilidad mayor de tenerlos en el presente. Las pérdidas y las separaciones del pasado tienen un impacto en las pérdidas, las separaciones y los apegos actuales y todos estos factores tienen que ver con el miedo a futuras pérdidas y separaciones y los apegos actuales y todos estos factores tienen que ver con el miedo a futuras pérdidas y separaciones y con la capacidad para establecer apegos en el futuro.
Un área de particular interés es la influencia de la pérdida parental temprana en el desarrollo de duelos complicados posteriores en otras pérdidas.

La pérdida parental temprana es tan importante como la relación padre-hijo en la infancia.

Existe cierta evidencia de que las personas que experimentan duelos complicados se sintieron inseguras en sus apegos de la infancia y eran ambivalentes respecto a su madre, su primer objeto de amor.

Factores de personalidad

Algunas personas que son incapaces de tolerar el malestar emocional extremo, así que se aíslan para defenderse de dichos sentimientos intensos. Sin embargo, debido a su incapacidad para tolerarlos, hacen un cortocircuito en el proceso y desarrollan un duelo complicado.

Aquellos cuya personalidad no tolera los sentimientos de dependencia tendrán un duelo complicado.
Aquellas personas en las que parte de su autoconcepto incluye ser la fuerte de la familia, pueden necesitar representar ese papel en su propio detrimento.

Las personas “fuertes”, suelen estar reforzadas socialmente y no se permiten a sí mismas experimentar los sentimientos que se requieren para una resolución adecuada de la pérdida.

Factores sociales


El duelo es realmente un proceso social y se afronta mejor en un contexto en el que la gente se puede apoyar y reforzar mutuamente en su pérdida.

Lazare destaca tres situaciones que pueden presagiar o dar lugar a un duelo complicado:

a) No se puede hablar socialmente de la pérdida. (A menudo en la muerte por suicidio, sobre todo si las circunstancias son algo ambiguas y nadie quiere decir si ha sido un suicidio o un accidente, existe la tendencia en la familia y en los amigos a no hablar de las circunstancias que rodean a la muerte.

Esta conspiración de silencio hace mucho daño al superviviente, que puede que necesite comunicarse con los demás para resolver su propio duelo.)

b) La negación social de la pérdida; cuando la persona y los que están a su alrededor actúan como si la pérdida no hubiera ocurrido.

Un ejemplo es la manera en que algunas personas afrontan el aborto. La pérdida se ha de elaborar y si no se hace puede salir a la superficie más adelante en otra situación.

c) La ausencia de una red social de apoyo. El tipo de matriz de apoyo incluye a las personas que conocían al fallecido y que se pueden dar apoyo mutuo. La ausencia de red de apoyo social se debe a la geografía, pero puede estar ausente por otras razones como el aislamiento social.

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Referencia A. Neimeyer. 2007. APRENDER DE LA PÉRDIDA. Una guía para afrontar el duelo.