Quizás existen dos extremos con respecto a las opiniones. Existen quienes las escuchan en exceso y quienes no hacen ni el menor esfuerzo de escucharlas.

Pero algo sumamente tóxico es llegar a alguno de los dos extremos, porque quienes no lo hacen pueden considerarse perfectos y quienes lo hacen quizás se sienten imperfectos.


Esto lo aclararemos de una manera más profunda. Las opiniones son algo común, surgen de nuestro razocinio y percepción de las situaciones, lo hacemos de manera automática y muchas veces lo compartimos sin pensar las consecuencias. Y debemos entender que las palabras tienen un gran poder tanto constructor como destructor por lo que debemos ser cautelosos al usarlas, y quizás saldremos ilesos.

Las opiniones muchas veces tienen intensiones positivas pero mensaje que se envía es sumamente dañino, como un ejemplo sucede en el duelo cuando constamente se le dice a una persona:

“Ya pasó mucho tiempo ya deberías haberlo superado”

Como una espada se clava en la mente del otro quien sin duda alguna no quiere sufrir, pero no ha encontrado la salida. Sintiéndose de manera fatal porque no ha hecho algo que quizás es fácil, pero lo ve imposible.

Quizás con buena fé, la persona intentó ser de ayuda, pero sus palabras dejan a la mente trabajando y dañan.

También sucede con los hijos en el momento de educarlos, que se les daña con opiniones y frases que se quedan clavadas en la mente.

“Deberías de ser como ‘Juanito’ que si aprende muy rápido y no es flojo”

Lo que parecería una forma de educar termina sembrando un dolor en el alma y una baja autoestima que durante la adultez quizás sea difícil de superar. 

No se trata de llegar al otro extremo que también se vive en la actualidad de no decir nada negativo o realista, las personas debemos aprender a lidiar con los hechos por más dolorosos que sean, pero una de las mejores maneras es tratando con las palabras precisas y de manera amorosa.

Quizás al hijo son compararle se le pueda decir:

Hijo, sé que aprender no es fácil yo mismo he tenido mis problemas cuando aprendo a hacer algo nuevo en el trabajo, pero la clave es que seas persistente y trabajes, si no estudias arduamente y prefieres ver la televisión, entonces no tendrás notas buenas. Tu problema es que no quieres esforzarte lo necesario y necesito que lo hagamos juntos

Utilizando palabras honestas en donde se habla de manera verdadera diciendo los errores pero también dando una manera de salir del problema se puede ser de ayuda con las opiniones sin dañar.

Al igual que cuando se habla con los dolientes del ejemplo se puede ser honesto sin lastimar.


Lo más importante es que quienes escuchen las opiniones siempre recuerden que eso es simplemente una forma de ver las cosas y que no son reglas ni leyes. Por tanto tomarte a pecho todo lo que los demás digan es dañino para tu autoestima, autoimagen y salud emocional.