Unidad en ningún momento te pase por la cabeza que una persona orgullosa pueda ser considerada un sujeto tóxico y la razón es que la palabra orgullo está muy valorizada en nuestra sociedad y es concebida como algo positivo y necesario.

Ciertamente parte de tener una autoestima suficientemente buena requiere que la persona tenga la capacidad de sentirse orgulloso de sí mismo. Quienes no lo hacen son considerados como personas sin valor social ya que la falta de orgullo es una característica que se considera negativa.

Pero el exceso de Orgullo es también un defecto en lugar de una cualidad, cómo podemos imaginar el equilibrio entre ambas sería lo sano. Falta de Orgullo o exceso de Orgullo son entonces tóxicos, pero el que más afecta tiende a ser cuando las personas tienen mucho más orgullo el cual a veces les ciega.

Espejito espejito Dime quién es la más bella de este reino.

Seguramente has identificado está frase que ha pasado a la historia actual ya que la orgullosa Madrastra de Blanca Nieves estaba cegada al grado de querer asesinar para seguir siendo la más bella. Con una personalidad Narcisista los individuos orgullosos se conciben como los mejores en todo y no están abiertos a ningún tipo de crítica personal; ya que la observan como un ataque hacia ellos.

Los orgullosos difícilmente aceptaran sus errores pero también son sumamente críticos y perfeccionistas con los demás, entonces se convierten en juzgadores del resto de las personas por lo que dedican una gran parte del tiempo en los otros.

El orgulloso también es sumamente egoísta, piensa solo en su beneficio por lo que generalmente sienten poca empatía hacia los demás. Al estar sumamente confiados en sus capacidades difícilmente quieren aprender ya que consideran que todo lo hacen bien y no le ven sentido.

Como podrás observar existen muchos orgullosos que son considerados socialmente como personas importantes y en realidad cuentan con comportamientos sumamente tóxicos que terminaran haciendo la vida difícil a los demás.