La aceptación es un momento en el proceso del duelo que nos permite recuperar partes de nosotros mismos que fueron modificadas durante el proceso y sobre todo es una vuelta a la vida cotidiana sin rastros de dolor.

Se puede vivir sin sufrir eso es la aceptación.


Pero sobre todo la aceptación es un cambio interior que nos permite modificar nuestras ideas, hábitos y sobre todo la forma como nos relacionamos con los demás.

Gracias al pensamiento científico las personas actualmente no pueden creer en algo si no lo ven, y cuando alguien fallece las personas dejan de ver al amado por lo que creen que ya no está y ciertamente se ha ido en el plano material pero en el emocional sigue presente e incluso más fuerte que nunca. 


Entonces la aceptación es ese momento en que dejas de estar triste y que puedes recordar a tu persona amada sin dolor, en el que dejas de culparte y estar enojado y comienzas a vivir de nuevo, en el que dejas de añorar el pasado y empiezas a vivir el presente.

En el que entiendes que la aceptación es un regalo y no una enemiga.