Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas. Cuanto más profundo es el duelo, más cercano esta dios.

Fyodor Dostoyevsky.

Quizás no hay dificultad que te muestre la oscuridad de la noche como lo es el Duelo. Sufrir porque una persona que amas no se encuentra más entre nosotros es algo que te cambia para siempre. Definitivamente el dolor es grande y las personas difícilmente pueden superar del todo las circunstancias que le implican.

A veces como si fuese una película de terror las personas no logran ver la luz y lo bello, solamente dolor y más dolor. Y cómo culparles si al final todos ábremos de sentir lo mismo algún día en nuestra vida. Sino es que ya lo hemos sufrido.

Pero a este dolor se añade uno más grande, que es la batalla emocional y espiritual que se da entre nosotros y nuestras creencias.

De pronto todo se va, también la fé, desaparece, como si nos hubieran golpeado y dejado sin fuerzas. El sentido de porque nos ha de suceder algo es difícil de entender y culpamos directamente a Dios. Pero después de un tiempo y pr cisamente cuando el duelo empieza a sanar las personas se acercan de nuevo a su propia espiritualidad haciéndose más fuerte que nunca.

Como sí la persona fuera una espada, la espada debe ser forjada con el fuego y a veces el duelo es el fuego que la forja para volverla más fuerte.

El contraste de la vida es que a veces para ver la luz necesitas la oscuridad