En artículos anteriores hablamos acerca del dolor de perder a alguien que genera un dolor emocional sumamente difícil de superar. Sabemos que por desgracia no existen medicinas para desvancecer el dolor que causa, pero quizás con unos ejercicios emocionales puedas enfrentarlo de mejor manera.

Aquí algunos tips:

Reconocer el dolor

Pensarás que es algo obvio si lo siento es porque lo reconozco pero en realidad eso hace referencia a saber de manera consciente que existe un dolor y que causa muchas emociones. Por lo que en el momento de reconocerlos dejo de luchar contra éste. Es muy común que la gente diga no quiero que me duela esto, no quiero sentir aquello, pero eso hace que se sienta aún más el dolor porque efectivamente estamos negándolo. Reconoce algo que sientes y es el primer paso para cambiarlo.


Ahora que has reconocido lo que sientes.

Date amor y cariño

Porque ya que dejaste de pelear contigo mismo debes reconocer que necesitas apapacharte y no juzgarte porque dicho sea de paso nos tratamos peor que si fuéramos peores enemigos, no nos apachamos ni nos damos la mitad de lo que esperamos de los demás hacia nosotros entonces a trabajar duro con eso.

No te enojes cuando la gente no te entiende pero aprecia a quienes si lo hacen.

Otra situación muy común es sufrir porque alguien en específico no nos entiende como nosotros quisiéramos y, eso no siempre es por falta de empatía a veces pretendemos que los demás reaccionen como nosotros queremos. Pero si alguien no te ha respondido tal y como pretendes quizás tengas que voltear a ver a quienes lo hacen porque generalmente gastamos más tiempo en querer que quien no nos apoye lo haga y dejamos de lado a quienes están a nuestro lado. Siempre es positivo agradecer a quienes están con nosotros.

Conoce tus motivos de sentirse así

 

Ya sea por medio de una terapia o por tu parte haz un gran esfuerzo por entender tu dolor, a veces creemos en lo más obvio pero la realidad es que las motivaciones son en algunos momentos otras que nunca imaginaríamos y al reconocerlas cambian. Así que cuando el dolor emocional sea menor trabaja en descubrir las razones y sigue apoyándote y queriéndote porque en ese momento lo requerirás más.

Si ya lo sabes trabaja en ello

No basta con saberlo hay que trabajarlo, para dejar de vivir el sufrimiento. Ahora que conoces las razones trabaja en esas heridas, dolores y causas que tanto te hacen sufrir.

Por ejemplo si antes creías que tu dolor se debía a un fallecimiento pero cuando trabajas contigo te das cuenta que en realidad es una consecuencia de la culpa, trabaja en la culpa y verás cómo el dolor disminuye drásticamente.

Libérate del dolor emocional 

Ahora que has entendido que las situaciones pueden causarnos ese dolor y que es totalmente normal, entonces es momento de dejar de pensar en él y soltarle. No importa qué tan difícil sea pero intenta hacer un esfuerzo de soltar.

Una vez a una doliente le recomendé comprar unas piedras de río y en el momento de reconociera el nombre de cada dolor que tenía le pusiera el nombre:

Culpa

Resentimiento 

Odio

Injusticia

Abandono

Cualquier cosa que le causara dolor iba a a ser una piedra. Y entonces tendría que cargar con esas piedras de río en su bolsa de mano hasta que ella misma quisiera deshacerse del dolor. Cada vez que quisiera despedirse del dolor le diría que ya no lo necesita más en su vida y que se ha perdonado a si misma por cargar con eso y que quiere ser libre y dejar la piedra en ese lugar en el que ocurrió la despedida. Siempre un lugar que no sea casa, si estás en casa sales y la tiras varias calles de tu casa.

Así te darás cuenta cuántas piedras llevas en tu vida que te la hacen más pesada.

Y tú estás listo para dejar el dolor emocional? Deja tu comentario