Los cuidados paliativos es la atención que se otorga a una persona con enfermedad grave y se enfoca principalmente el aliviar el dolor; así como mejorar la calidad de vida del paciente y la familia, pero el objetivo final no es curar de la enfermedad.

Los cuidados paliativos se les dan únicamente a los pacientes que tienen un diagnóstico terminal, es decir que su enfermedad no tiene cura y que el tiempo de vida es corto. Como consecuencia tanto la familia como el paciente tiene que lidiar durante un tiempo con el dolor físico y emocional que de la proximidad de la muerte.

Los objetivos de los cuidados paliativos son darle al paciente las herramientas que le permitan tener calidad de vida así como controlar los síntomas físicos. Pero también pretende apoyar desde el aspecto emocional a los pacientes y familiares para enfrentar las consecuencias de la enfermedad y prepararse al fallecimiento.

La OMS de define Los Cuidados Paliativos como:

 “Los cuidados activos y totales de las diversas enfermedades que ya no tiene respuesta al tratamiento curativo, con el objetivo de conseguir la mejor calidad de vida posible para el enfermo, controlando los síntomas físicos y psíquicos, atendiendo asimismo las necesidades espirituales y sociales de los pacientes” 

Según González Larreina 

Los fundamentos de los Cuidados Paliativos, son:

Los Cuidados Paliativos afirman la importancia de la vida, considerando la muerte como un proceso normal dentro de la misma.

 Establecen que no acelera ni tampoco prolonga la llegada de la muerte (diferencia de eutanasia y obstinación terapéutica)
– 

Proporcionan alivio al dolor y a cualquier otro tipo de los síntomas que surgen como consecuencia de la enfermedad en fase terminal
– Integran los aspectos psicológicos, sociales y espirituales en el tratamiento
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Ofrecen un sistema de apoyo para ayudarle a llevar un vida lo más activa posible hasta que sobrevenga la muerte.

Ofrecen un sistema de apoyo a la familia para afrontar y sobrellevar la enfermedad, la muerte y el duelo posterior.


Los objetivos son:

El objetivo terapéutico es la calidad de vida, ya que cuando la terapéutica ha agotado sus posibilidades los esfuerzos se dirigirán a la comodidad del enfermo y de su entorno. 

 La atención tendrá que ser individualizada, continuada e integrada, teniendo en cuentas los aspectos físicos, psicológicos, sociales, psicológicos y espirituales.

Enfermo y familia son la unidad a tratar. Que se refiere a considerar a la familia como un binomio inseparable del enfermo, debido que es imposible cuidar al enfermo si no cuenta con un núcleo fundamental de apoyo.

La situación en la familia del enfermo terminal se caracteriza por el gran impacto emocional que sufre condicionado por la presencia de múltiples temores, dudas y desinformación que habría que atender.

 Promoción de la autonomía y dignidad. Señala que las medidas terapéuticas deben ser discutidas con el enfermo y su familia, aunque sólo el paciente indicará lo que quiere y necesita en los distintos momentos de la evolución de su enfermedad, recordando que la comunicación no sólo es verbal, sino gestual, con silencios, miradas, etc., indicadores de determinados estados emocionales.

Concepción terapéutica activa. Que especifica la incorporación de una actitud de aportación de confianza sobre las medidas activas a realizar para que el enfermo se encuentre en las mejores condiciones físicas, sociales, psicológicas y sociales posibles.