A veces hay sol, camino en las calles me acaricia la cara, caminando en el calor pero aún así me siento triste camino con los pies pesados pero lo que más me pesa es la voluntad.

No tengo por hoy más, camino y quiero salir pero estoy llena de dudas y dolor, en el fondo quisiera sentirme segura caminar y sentir que las cosas van a cambiar.


Las cosas salieron mal y me siento totalmente ahogada por la vida, la gente me habla y no los puedo escuchar porque en el fondo estoy en shock, las decisiones más simples las hago más grandes y no las puedo resolver. En el fondo mi dolor es que siento que ya no puedo más y necesito fuerzas, el sol está afuera pero en mi interior hay nubes y oscuridad.

No entiendo porqué me siento confundida y a veces siento que esto no va cambiar que siempre me sentiré igual.

Miles de veces me dicen que esto es pasajero pero esto es tan profundo que en el fondo de mi corazón no encuentro la salida.

Pero me doy un espacio una oportunidad y entender que si mi alma descansa por un momento lograre encontrar la voluntad y las respuestas. En algún momento la luz empezará a entrar a mi interior, dejare de sentirme triste, de estar mejor. Pero parte de la vida es estar también mal, porque hay momentos buenos y malos, es parte de la vida y es parte de las emociones. 


El duelo es algo que te hace sentir mal en el interior, la angustia y la depresión hace su parte, te hace creer que nunca más serás feliz. También las condiciones de la vida nos hacen el mismo efecto, a veces son difíciles y nos hacen sentir mucho peor. Muchas veces creemos que la voluntad te ayuda a estar bien pero no basta solamente eso, nuestra mente y el alma no es tan fácil de arreglar; es como si se hubiera roto algo en nuestro interior, como un jarrón de cristal que por más que tratas de arreglar está lleno de partes rotas y huecos.

Que tenemos que volver a colocar poco a poco hasta que se convierta en algo nuevo, limpio que no haga que se vaya la vida.

No te desesperes esto se va a acabar.