La asertividad, esa habilidad que  consiste en tener la capacidad de expresar tus opiniones, sentimientos o pensamientos de manera respetuosa ayudando a la resolución de los conflictos.

Las personas asertivas son aquellas que saben escuchar y buscan alternativas para solucionar los problemas que se les presentan además logran exprese ideas y sentimientos acerca de las situaciones con respeto y educación ya que tienen siempre en cuenta a los demás.

Las personas asertivas tienen esta habilidad para sumar a su autoestima y sirve como una han motivación para lograr los objetivos que se imponen, como consecuencia logran tener relaciones mucho más sanas.


Al decir que es una habilidad Quiere decir realmente que no es algo con lo que se nace sino que se va construyendo conforme se desarrollan las personas en la vida y hay que trabajar para lograrlo.

Las personas asertivas luchan por:

Alcanzar mejor los objetivos planteados.

Resolver adecuadamente los conflictos y problemas.

Detectar y tomar más en cuenta sus propias necesidades, sin olvidarse que los demás también tienen las suyas. Pero siempre se consideran una prioridad.

Padecen menos de estrés, pues controlan mejor sus pensamientos irracionales sobre todo aquellos que tengan que ver con la opinión de los demás.

Respetan a los demás y así mismoss y tiene la posibilidad de detectar cuando se violan sus derechos y se defienden.


Si has detectado que tienes que trabajar un poco más en tu asertividad aquí te dejo algunas cosas que te pueden ayudar a mejorarla:

 Mejora la manera como te comunicas. Una buena escucha, atención plena en el momento, empatía y respeto pueden permitir que haya una buena comunicación pero si las cosas se acaloran quizás puedan tomarse un descanso para pensar lo que se dice sin dañar al otro, cuando uno piensa con calma las cosas aplica las palabras adecuadas para lo que quiere probar o decir.

Los límites y el no. Hay que saber bien la línea de los límites personas para evitar caer en faltas hacia uno mismo a veces decir no puede hacerte sentir mal pero no tanto que si dices si. Entonces hay que aprende poco a poco abestablvee los límites necesarios.

Centrarse en sus propias necesidades le ayudarán a estar más tranquilo consigo mismo. Entre ellas es necesario que la persona pase tiempo consigo mismo y en silencio para que escuche lo que realmente quiere.

La forma como se dirige hacia uno mismo es clave. Hay que revisar las características y adjetivos que nos autodirigimos y quizás notaremos que nos debemos tratar mejor.

Identificar, aceptar y expresar las emociones sin miedo a lo que puedan pensar los demás, al inicio puedes sentirte con pos confianza pero conforme empiezas a creer en ti mismo lograras tener también una mejor relación con los demás.

Artículo escrito por Psi Sandra Buenfil