A veces cuando estamos frente algún tipo de problemática las personas tienen dificultades para comprender si están avanzando en sus procesos de elaboración de duelo. 

A continuación podrás identificar cuáles son las características que te permitirán identificar si estás progresando:

Puedes recordar a tu ser querido con una sonrisa


De verdad en el inicio es sumamente difícil poder recordar con la capacidad de sonreír es como si la ausencia se hubiera llevado hasta los buenos momentos y como hemos dicho anteriormente las personas tienen mucha dificultad para recordar sin dolor.

La importancia de recordar, gracias por los recuerdos.

Puedas comprender que los comentarios dolorosos que nos hacen otras personas son producto de la ignorancia.

Al inicio las personas nos hieren con cada comentario los cuales nos tomamos muy a pecho, tienes que superarlo, no lo vas a dejar descansar, ya pasó mucho tiempo.

Son ejemplos de las cosas que continuamente tenemos que escuchar por parte de las personas que no piensan que aquellas palabras nos pueden herir. 

Puedes ayudar a otras personas

El dolor hace que nos centremos en nosotros mismos evitandoqbue tengamos si quiera la capacidad de poder pensar en ayudar a alguien más, gastamos mucha energía tanto en los sentimientos como en los pensamientos negativos. Pero en cuanto empezamos a tener capacidad de sentirnos un poco mejor podemos centrarnos en algunas personas que están cerca de nosotras y ayudarles.

Dejas de temer a los días festivos

Como bien se sabe cuando hay una pérdida significativa se genera una especie de terror o fobia hacia algunos días en especial que los hacen sentir un poco peor de lo habitual, ya sea los cumpleaños, navidad o los aniversarios. Cuando estamos vas vez más daños y hemos avanzado en el proceso de duelo las personas tienen menor temor e incluso empiezan a planear y disfrutar dichas fechas sin sentir ese vacío aplastante.

Lee el artículo porque me siento mal en fechas especiales

Puedes hacer ciertas actividades que antes te hacían llorar


No solamente el dolor es bastante como para imposibilitarnos la realidad sino que nos la pasamos como magdalenas aparentemente llorando sin razón, aunque siempre hay un motivo pero a lo que nos referimos es que estamos desafortunadamente sumamente sensibles por lo que si vamos a misas o eventos específicos  estos se convierten en un calvario.

Pero al paso del tiempo ya estás mejor y puedes permanecer en algunos lugares o situaciones son empezar a llorar, por lo que has avanzado.


Te puedes concentrar en otras cosas además de pensar solamente en tu ser querido.

Cuando a penas comienza el duelo nuestra mente se vuelva única y exclusivamente en el dolor y el recuerdo de la persona que se ha ido, por lo que las demás cosas se Convierten en algo menos importante. Freud dijo en su artículo duelo y melancolía que el objeto cae sobre el yo, para designar a la palabra melancolía y se refiere a esta específica situación en la que toda la energía y los pensamientos se vuelcan sobre el fallecido conviertiendose en uno solo. 

Pero con el tiempo las personas empiezan a pensar y dar su energía a otras actividades lo cual al inicio les hace sentir mal porque sienten que han traicionado a su ser querido no obstante es un paso hacia la recuperación de la vida normal del sobreviviente.

Haces las pases son Dios o con las creencias religiosas personales.

Como bien sabes parte del proceso es poner en duda la existencia de Dios, te enojas y decides empezar una guerra contra tus creencias. Esto es normal y es consecuencia del dolor pero después de un tiempo ya empiezas a hacer las pases contigo mismo y con tus creencias espirituales.


 Puedes estar solo en tu casa sin que eso te inquiete.

Entonces después de un tiempo puedes estar solo sin sufrir o estar mal, a veces hasta empiezas a disfrutar poco a poco las actividades diarias y requieres menos de los demás para distraerte así empiezas el proceso de recuperar tus actividades diarias.

Ya no sientes la necesidad de ir al lugar en donde se encuentra el cuerpo o las cenizas.

Antes no podías pasar ni un solo momento sin pensar en pasar tiempo ahí, dedicas especial tiempo para poder asistir al cementerio o en casa en esa zona que has dedicado para la persona. Pero cada vez esa necesidad se disminuye y te sientes menos dependiente de acudir constantemente.

Empiezas a pasar más tiempo sonriendo y feliz. 

Si antes el sufrimiento y la tristeza eran tus únicas amigas ahora empiezas a reconocer que tienes más oportunidades en las que te sientes pleno y feliz empiezas a disfrutar de esos momentos sin que ningún recuerdo negativo los arruine.

Dejas de sentirte cansado y sin esperanzas.

Ahora empiezas a hacer planes porque cuentas con mayor energía y tienes la posibilidad de soñar, planificas y cumples tus objetivos porque gastas menos energía en el dolor y malos momentos.

Puedes apreciar la vida

Finalmente y después de una  terrible realidad nos damos cuenta que la vida es maravillosa y que el dolor es pasajero por lo que empiezas a disfrutar aquellas simples cosas que antes del duelo te gustaban y hacían feliz ahora incluso más que nunca.