Cada persona tiene su propia capacidad para recuperarse de las situaciones difíciles y extraordinarias, algunos son mucho más rápidos y otros requieren más tiempo pero al final todos tenemos la capacidad de afrontar los problemas y salir adelante.


No importa que tan imposible sientas que sea cuando menos te das cuenta has logrado obtener un avance en la vida que quizás antes era imposible de imaginar.

Es como el escalador que si ve la montaña desde abajo parece imposible llegar a la cima, pero con trabajo y esfuerzo llega.

Sólo que en ese momento se olvida que antes tenía miedo o que incluso creyó que jamás lo lograría, fácilmente recordamos lo que no hacemos bien pero pocas veces lo que hemos avanzado.

Aunque a veces estamos en el peor momento la realidad es que siempre creemos que no saldremos de ésta y al final lo logramos por eso aquí te dejo algunos consejos para conseguir ser mucho más resiliente y afrontar esas dificultades que se presentan en tu vida:

Otorga a cada acontecimiento adverso la importancia justa

Es necesario que reconozcamos si la situación amerita o no estar en sufrimiento, para evitar que cometamos acciones que prolonguen o potencien algo que quizás no debería ser así. Cada persona sabe cuál es su capacidad de tolerar el dolor y las situaciones pero existe un consenso general para podernos dar cuenta si lo que estamos viviendo es tan catastrófico como la mente quiere que sea.

Quitar del vocabulario los qué tal si? O si hubiera?

Esas frases sin sumamente intranquilizadoras y nos alejan de la realidad de lo que sí está sucediendo.

Solamente sirven como distractores emocionales y mentales que no nos llevan a ningún lado.

 Trabaja en tus emociones, aprende a gestionarlas.

Si permites que tus emociones te lleven, entonces tendrás que tener mucha suerte que solamente te dirijan hacia lo positivo lo. Uso ratas veces sucede. No gestionar lo que sientes y piensas puede llevarte a situaciones que al final sean mucho más difíciles de manejar de lo que en realidad ameritaba en un inicio.

Acepta tus emociones negativas.

Si aceptas que también sientes algo negativo, lo cual es completamente natural frente a una situación adversa podrás trabajar con ellas y entonces darles cause, en cambio cuando lo evitas haces que se conviertan en una olla de presión que algún día te explotará en la cara, además te limita hacia el avance emocional.

Se tu propio cómplice

Apoyaré, abrázate, trata de mencionar cosas positivas. Por cada cosa negativa trata de recordar algo que sea bueno de ti.

Por supuesto que sea algo real a la mente no la podemos engañar entonces trata de usar el lenguaje real que sientes honesto.

Redes de apoyo

Prepárate para lo malo, la vida está llena de situaciones positivas y negativas pero lo que hace la diferencia es que cuando algo malo pasa tus redes de apoyo se centrarán en poyarte, rodeado de estás personas y familiares que estarán dispuestos a echarte una mano cuando lo necesites.

No seas el centro, ayuda a los demás.

Está comprobado que ayudar a los demás mejora cuantitativamente la calidad de vida y sobre todo en situaciones negativas podemos ser de gran ayuda entonces qué esperas para enlistarte en una buena causa y tratar de ayudar a otros que también lo necesitan, el resultado es fenomenal.

Estás son simples cosas que pueden dar un pequeño cambio para convertirte en una persona más resiliente recuerda que las situaciones negativas nos pueden suceder a todos y es mejor estar preparados.

Alguna idea acerca de algo que te ha ayudado a ser a ser más resiliente compárela!

Artículo escrito por Psi Sandra Buenfil