Artículo escrito por Psi Sandra Buenfil.

En la vía existen situaciones que nos hacen sentir sumamente frustrados y generan en nosotros irritación. Es un proceso humano sumamente natural y espontáneo que a veces también puede servir como una fuga ante las situaciones injustas de la vida.

Es una válvula de escape y como lo hemos hablado antes es una emoción básica que viene en el “paquete” junto con muchas otras. Debemos dejar de negarlo, en momentos de la vida sentiremos enojo lo aceptemos o no entonces es mejor aprender a lidiar con ello.

Pero este no es el objetivo del artículo la realidad es que existen situaciones que son sumamente fáciles de aceptar y menos frustrantes no obstante en algunas personas generan reacciones mucho más intensas de lo que realmente deberían.


En cierta medida la persona está fuera de control y fuera de sí. Pero no solamente es una reacción que responde a una situación sino que se convierte en un estado que dura días, o meses, o incluso años; a este estado de le conoce como Enojo Crónico.

Lo podemos diferenciar de un enfado normal porque en este la persona tiene días generalmente positivos y responde a situaciones que ameritan una respuesta como el enojo. Por ejemplo si la persona ha sido tratado injustamente en su trabajo, si es despedido, o si es engañado. Pero la persona con enfado crónico ha convertido su vida cotidiana en más momentos de molestia y enojo en las que las excepciones son la serenidad y felicidad.

El enfado se convierte en la manera de ser ante la vida, y como consecuencia no se necesita vivir o experimentar alguna situación en específica para sentir enojo, ni tampoco debe estar dirigido hacia alguna persona en particular .


Como mencionaba las reacciones no son correspondientes a la situación entonces podemos ver que quizás una madre se enoja subita y explosivamente porque el hijo tiro un vaso, y las respuestas son gritos, insultos, golpes o incluso mantenerse completamente aislado.


Permanentemente están con el seño fruncido, sienten molestia e incomodidad; y en algunos casos tienen problemas para poder dormir.

Algunas veces esas personas pueden sentir enojo hacia sí mismas

Para poder descubrir las razones por las que te sientes así es mejor tratar de buscar una ayuda especializada y recuerda que si estás en los primeros meses de un duelo quizás sea consecuencia de éste y sea una etapa que pasará. 

Pero quizás te puedas ayudar un poco haciendo pequeños cambios que permitan aprender a gestionar tus emociones. Recuerda que las emociones no son algo que simplemente se piensen, y ya; requieren que hagas algo para aprender a manejar las y en el caso del enojo requiere mucha acción.

Algunas veces encontrar espacios en los que puedas descargar la rabia interna tienes que hacer algo que requiera el uso de la fuerza. Como salir a correr todos los días, entrenarte en algún deporte.

También tienes que recordar que las personas ni las cosas serán como tú lo esperas, y dejar de lado tu deseo de controlar a los demás. La realidad es que cuando tienes este tipo de enojo, no necesitas los pretextos para estar mal.

El enojo no es necesariamente negativo si se sabe encausar sirve como una fuerza poderosa que si se usa de manera positiva puede permitirte construir grandes cosas. Si podemos transformar el enojo en coraje desde el punto de vista de Osho quien dice que es la parte positiva del enojo podemos hacer grandes cosas por nosotros y los demás.

El enojo es una fuerza pasiva que se guarda en el fondo del Corazón, la razón es que las personas estamos acostumbradas a esconderlo ya que la sociedad nos castiga si lo mostramos.

Por eso tenemos pocas habilidades para reconocer, entender y trabajar nuestro enojo; pero ya que no pudimos aprender es nuestro deber trabajar en el y no permitir que se convierta en una forma de vida y mucho menos en la emoción principal.


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