Artículo escrito por Psi. Sandra Buenfil 
La depresión infantil fue reconocida hasta hace poco más de tres décadas.

Depresión mayor. Detectarlo a tiempo marca una diferencia

Qué es la Depresión Infantil

 

La depresión infantil es una afectación en el estado de ánimo en la que existe tristeza mayor en intensidad y duración. Al igual con el adulto la modificación en el estado anímico y en el comportamiento sirven como referencia para su diagnóstico; en algunos casos los infantes muestran cambios radicales como agresividad, falta de interés en actividades y la escuela; sin embargo la sintomatología es distinta por lo que a veces el diagnóstico es erróneo.

Las causas de la depresión infantil son infinitas, aunque algunos estudios revelan alguna relación hereditaria en pacientes que han sufrido durante generaciones depresión por lo que su prevalencia puede ser mayor. Los conflictos en la dinámica familiar pueden ser un detonante para que el infante tenga una modificación en su estado de ánimo y actuales investigaciones en el campo educativo han arrojado datos sumamente alarmantes; ya que los estudiantes que sufren acoso escolar o bullying son sumamente afectados emocionalmente los cuales desgraciadamente han incluso llevado al suicidio del niño o adolescente.


Un duelo mal elaborado también puede ser causa de depresión infantil. Los niños son egocéntricos es decir que creen que todo lo que sucede tiene que ver con ellos, si mamá está triste o no aparece empiezan a pensar que el comportamiento tiene alguna relación con algo que ellos hicieron. Tomando esto en cuenta, cuando fallece un familiar y se le oculta o miente al niño, este no puede elaborar su pérdida porque piensa que esa persona no está a causa suya, no puede entenderlo y esto da pie a un posible duelo complicado en el futuro pero también a depresión.

Entender que los niños se deprimen es clave para poder ayudarles, la valoración psiquiátrica es importante para poder establecer un tratamiento adecuado. Desafortunadamente no tomar este tema en serio puede terminar en el suicidio del niño, porque el suicidio tiene otra comprensión distinta a la del adulto, y como hemos visto al pasar de los años el suicidio infantil sigue creciendo.

Cuidemos de nuestros niños.