Artículo escrito por Psi Sandra Buenfil.

Más allá de los moralísimos sociale sobre lo que es correcto o incorrecto cuando empiezas una relación con quien fue tu amante, la realidad del porque es una mala decisión se basa en situaciones psicológicas.

Quizás muchas personas han triunfado aún a pesar de haber iniciado una relación con alguien que en su momento estaba con alguien más, pero son menos estos casos que realmente tienen éxito.

La razón es que la relación se ha fundamentado en una base que es sumamente dañina que es el engaño. Quizás pase desapercibido este detalle frente a los nuevos y emocionados amantes que creen haber superado la batalla, pero la batalla empieza posteriormente puesto que la base de una relación es la confianza y quizás esto cambie en un futuro cercano.


Al inicio todo es miel sobre ojuelas, el tiempo juntos es agradable y la adrenalina que se provoca como consecuencia de la infidelidad provoca las más grandes pasiones. Esto puede durar suficiente tiempo y la relación como amantes puede durar incluso años. La realidad es que la persona que engaña está tiene dentro de casa una persona que cumple ciertas funciones y en la amante o el amante otras. Se siente completado, por otra parte el o la amante se siente valorizada porque tiene la atención y buenas palabras como cuentan con poco tiempo lo aprovechan al máximo y tienen pocas situaciones que les lleve al conflicto una vez más el Conflicto se queda en el hogar en dónde se tiene la vida cotidiana.

Pero qué pasa cuando la relación termina y el amante se convierte en pareja?

Necesariamente se requiere de un cambio y las actividades empiezan a convertirse más cotidianas, el tiempo que se comparte es mayor y muchas veces eso vuelve a desencadenar una nueva infidelidad. Porqué? Porque la relación estuvo estructurada en un triángulo no en una dupla entonces desde el punto de vista de la terapia familiar podemos decir que la estructura funciona únicamente triangulándo y es difícil pasar a dos.

Entonces lo más fácil es volver a caer en una infidelidad.


Otro factor es que las personas han construido su relación en el engaño que es lo opuesto a la confianza, confiar en el otro es básico dentro de la relación ya que te sientes seguro y protegido, dado que tú mismo has sido parte del engaño es difícil creer que el otro no lo volverá a hacer.

Por último y sin caer el moralismo una de las dificultades están en lo que hablamos anteriormente sobre los límites del amor acerca de compartir los mismos valores. La infidelidad y el engaño son antivalores y en cuanto uno de los dos descubra eso iniciarán las problemáticas de pareja que pueden llevar a la separación. La sugerencia evítalo no inicies una relación bajo estas características pero si ya estás ahí trabaja en confianza,escuchar al otro y construir las bases necesarias para que exista comunicación y que frente a los problemas la solución no sea la infidelidad sino el trabajo en la relación.

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