El día de hoy traemos al debate y análisis a una de las figuras públicas que en la actualidad se encuentra en el foco de la atención mundial.

Miles de personas hablan de él todos los días y aunque muchos conocen su historia pocos se atreven a tratar de entender a tan complejo sujeto que actualmente toma decisiones en el país más influyente del mundo. Debería interesarnos cuales son las características de una persona, quizás la respuesta es sí cuando está es quien toma las decisiones y es el líder de los Estados Unidos.

 Donald Trump es una persona que suscita en miles de personas una cantidad inmensa de emociones, muchas sienten repulsión, admiración, odio, rechazo, miedo; tiene la capacidad de polarizar las emociones no sólo de sus ciudadanos sino también de la comunidad extranjera que tiene los ojos puestos en él.

La primera característica del mandatario estadounidense es su narcisismo. En términos psicológicos desde el punto de vista positivo es que la persona narcisista tiene la capacidad de ser independiente e innovadora, la confianza en sí mismo les permite que no existan dudas acerca de si puede o no realizar una acción. Sin embargo, estás personas tienden a ser sumamente desconfiadas por lo que tienden a pasar mucho tiempo a solas. El narcisista no quiere ser amado, quiere ser admirado para ellos el amor no satisface sus necesidades emocionales por lo tanto sus acciones están dirigidas a multiplicar admiradores, aunque solamente le sirven no les interesa construir una relación de intercambio, es decir que la admiración únicamente  va en una dirección que es hacia sí mismo. La admiración y el poder representan su mayor objetivo, porque ambas permiten que su ego se sienta seguro, a salvo. Cuando una persona hace algún tipo de crítica hacia su persona automáticamente se sienten agredidos y atacados, por lo que pueden responder de manera impulsiva y violenta, al ver afectada la imagen que es su prioridad. Su alimento que les da fuerza es la adulación por lo que su círculo cercano está plagado de personas que le elogian en donde se siente seguro de no recibir ninguna crítica. Su talón de Aquiles es precisamente todo lo relacionado con su autoimagen, cuando una persona le cuestiona alguna decisión , forma de pensar o acción automáticamente se sienten agredidos y la respuesta es desvalorizar a quien le crítica considerándole una persona envidiosa, como medida de justificación.

El trastorno es relevante cuando se dirige un país la respuesta que ha dado el Doctor en Psicología y subdirector docente de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) Manuel Armayones es la siguiente: “Un presidente del Gobierno con una tendencia demasiado marcada hacia el narcisismo es incapaz de entender genuinamente las necesidades de aquellos a los que gobierna. Probablemente será implacable con la oposición política y social. Posiblemente será muy mediático y dará jugosos titulares, pero no será un buen presidente del gobierno.”(fuente El País)

Algunos especialistas incluso se han aventurado a decir que el Trump tiene características que pueden permitir pensar en un Trastorno de la personalidad Narcisista, por lo que sus argumentos y actos no están encaminados al bien común sino a sumar popularidad, como consecuencia estará dispuesto a decir lo que sea necesario para obtenerlo.


Su personalidad tiende a disfrutar la competencia, esto le ha permitido sustentar su carrera empresarial, sin embargo al ser presidente de un país esta característica puede resultar perjudicial ya que implicaría una lucha interna o incluso externa como lo ha demostrado su política contra otros países, como el objetivo del narcisista es mostrar que es mejor, su trabajo estará encausado a hacerlo sin importar las consecuencias de sus ciudadanos ; ya que les observa solamente como medios para obtener sus objetivos.

La falta de empatía, cosificacion de las personas, es otro de los aspectos que sirven de plataforma para los narcisistas; permitiéndole pasar por encima de todos los que sean necesarios con tal de mantener el poder y prestigio obtenido. Trump también es una persona sumamente dominante, en sus programas de Televisión se mostraba está actitud especialmente con sus empleados y familiares. Otra de las características de su personalidad es su alta extroversión que requiere constantemente recompensas por lo que está en búsqueda de experiencias emocionalmente positivas.

El riesgo es que una persona que cuenta con el poder mediático, y ahora al ser la persona más importante de su país, puede buscar recompensas yoicas que afecten a sus ciudadanos, como lo hemos visto en sus primeros actos al destruir los derechos de la comunidad LGTBIII entre otras cosas, su necesidad narcisista mezclada con la competitividad y agresividad puede poner en riesgo mucho más de lo que nos podemos imaginar.